REACTORES DE INVESTIGACIÓN
Argentina tiene una vasta experiencia en la construcción y operación de reactores de producción e investigación, llegando incluso a exportar su tecnología a países como Perú, Argelia, Egipto y Perú. En los reactores de investigación se aprovecha la radiactividad para producir sustancias llamadas radioisótopos, como así también realizar distintos tipos de ensayos.
RA-6

Inaugurado oficialmente el 26 de octubre de 1982, el Reactor RA-6 fue diseñado y construido para satisfacer necesidades de la carrera de Ingeniería Nuclear del Instituto Balseiro y completar el desarrollo argentino de este tipo de reactores nucleares.

Como unidad docente, el RA-6 ha formado a centenares de profesionales argentinos y extranjeros en sus carreras de físicos, ingenieros, radioquímicos nucleares, reactoristas y expertos en materiales, y con el tiempo va adquiriendo nuevas capacidades que asimila fácilmente por su flexibilidad de diseño.

Características técnicas
El reactor es de tipo piscina, refrigerado y moderado por agua liviana que también cumple funciones de blindaje. Su núcleo estaba compuesto por elementos combustibles del tipo MTR de uranio altamente enriquecido (HEU) en su isótopo U-235, constituido por placas planas formadas por una aleación aluminio-uranio ("meat").

Como parte del “Programa Internacional de Reducción de Enriquecimiento para Reactores de Investigación” -del que nuestro país forma parte desde 1978- y de las recomendaciones de la “Conferencia de Asociados Internacionales en la Iniciativa para la Reducción de la Amenaza Global”, (Viena, 2004), la Argentina decidió convertir el Reactor RA-6 a bajo enriquecimiento (LEU) y, por lo tanto, el uranio de alto enriquecimiento fue retornado a Estados Unidos.