CENTRALES NUCLEARES

La decisión estratégica de crear la Comisión Nacional de Energía Atómica en 1950, preveía un ascendiente consumo energético del país a largo plazo. Eso posibilitó que hoy, más de sesenta años después, el país cuente con la opción nuclear para la generación eléctrica y el avance en el desarrollo de tecnología propia que alimente su soberanía.

Denominada originalmente Atucha I, la primera central nuclear de la Argentina y Latinoamérica comenzó a funcionar en 1974, con una potencia de 357 megavatios.

La CNEA participa de manera activa en los trabajos para la extensión de vida de la segunda central nuclear del país.

La reactivación del Plan Nuclear Argentino tiene en la Central Nuclear Néstor Kirchner (ex Atucha II) su proyecto insignia. La CNEA puso a disposición todos sus recursos para ponerla en marcha.

Al sancionar en 2009 la Ley N° 26.566, el Congreso argentino declaró de “interés nacional” la construcción de una nueva planta nuclear.