CENTRALES NUCLEARES

La decisión estratégica de crear la Comisión Nacional de Energía Atómica en 1950, preveía un ascendiente consumo energético del país a largo plazo. Eso posibilitó que hoy, más de sesenta años después, el país cuente con la opción nuclear para la generación eléctrica y el avance en el desarrollo de tecnología propia que alimente su soberanía.

Se trata de la primera central nuclear de la Argentina y Latinoamérica, y comenzó a funcionar en 1974 con una potencia de 357 megavatios.

La CNEA participa de manera activa en los trabajos para la extensión de vida de la segunda central nuclear del país.

Luego de varias décadas dos décadas de estancamiento, el sector nuclear argentino concretó la puesta en marcha de su tercera central de potencia, Atucha II, donde la CNEA también tuvo un rol protagónico trabajando en conjunto con Nucleoeléctrica Argentina s.a.