PRODUCCIÓN
A partir de la detección de grandes concentraciones del mineral fisionable se planifica y se lleva a cabo su extracción. Las mayores concentraciones de uranio conocidas se encuentran en las provincias de Mendoza y Chubut, donde la CNEA realiza exploraciones.
Planta Córdoba

Las primeras noticias concretas acerca de la existencia de posibles yacimientos de uranio en Argentina datan del año 1935, época en que se estudiaron las pegmatitas de la Sierra de los Comechingones en la provincia de Córdoba.

A partir de 1952, en la ciudad de Córdoba se establecen, en instalaciones que habían albergado una planta para la obtención de sales de cromo propiedad de la Dirección General de Fabricaciones Militares, una serie de facilidades para tratar minerales de uranio provenientes de diversos yacimientos.

En este establecimiento, que fue cedido para su uso a la CNEA, se produjo, en condiciones de planta piloto, el lote de concentrado de uranio que posibilitó el primer abastecimiento a la planta de uranio líquido-líquido en contracorriente.

Al comienzo de sus actividades se trataron minerales provenientes de diversas manifestaciones de La Rioja, San Luis, Mendoza y Córdoba. Como se dijo, no se
conocían extractantes selectivos del uranio de manera que se realizaban, en escala semi-industrial o piloto, las operaciones usuales de la química para poner en solución un metal y separarlo del resto; típicamente disoluciones y
precipitaciones con las sucesivas separaciones.

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