REACTORES DE INVESTIGACIÓN
Argentina tiene una vasta experiencia en la construcción y operación de reactores de producción e investigación, llegando incluso a exportar su tecnología a Australia, Argelia, Egipto y Perú. En los reactores de investigación se aprovecha la radiactividad para producir radioisótopos, como así también realizar distintos tipos de ensayos.

El RA-0, ubicado en la Universidad Nacional de Córdoba, tiene por finalidad la formación de nuevos técnicos y profesionales en el área de la energía nuclear.

El RA-1, emplazado en el Centro Atómico Constituyentes, es un hito fundamental en la historia de la energía nuclear en nuestro país: el primer reactor argentino y el primero en operar en Latinoamérica.

En el Centro Atómico Ezeiza, la CNEA produce con el RA-3 alrededor del 4% de Molibdeno-99 que se consume en el mundo, uno de los radioisótopos más utilizados en medicina nuclear.

Este reactor es operable a una potencia de 1W, está instalado en el Universidad Nacional de Rosario y tiene como objetivo la docencia, la investigación y los servicios a terceros.

El RA-6, ubicado en el Centro Atómico Bariloche, es el “reactor escuela” para los estudiantes del Instituto Balseiro. Además, tuvo un rol estratégico para impulsar al país como exportador nuclear.

Ubicado en el Centro Tecnológico de Pilcaniyeu, tiene como objetivo comprobar la calidad del diseño de los elementos combustibles y del diseño del núcleo a escala real del reactor CAREM.

Ante la escasez de países proveedores de radioisótopos, el desarrollo de este proyecto conjunto con Brasil permitirá instalar al país como fuerte exportador mundial.