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Un gran
número de bibliotecarios y la toda la comunidad ISIS nos reunimos
para ofrecer un genuino homenaje a nuestro compañero Elías
Richard Karam quien falleciera recientemente en San Juan en forma inesperada.
Pero sucede que en la búsqueda por expresar nuestros sentimientos
quedan suspendidos en el recuerdo los momentos felices que ya no están.
Nació el 16 de enero de 1965, en San Juan, en medio de
una familia, a la cuál no sólo amó, sino que respetó
y de la que supo tomar un sin fin de enseñanzas.
Terminó su carrera de arquitectura; pero esa no fue su gran pasión.
Se dedicó a lo que verdaderamente le gustaba: la informática.
Cada comentario, idea o propuesta que surgía en el ámbito
de trabajo, fue materia prima para sus proyectos.
Supo combinar la arquitectura con la informática; muestra de
ello lo dan sus investigaciones sobre "Gráfico con Movimientos"
y "Domótica"; este último trabajo inédito.
Asimismo participó en Jornadas, Encuentros y Congresos Nacionales
e Internacionales, a través de la presentación de innumerables
trabajos realizados como autor o co-autor.
Participó activamente en el importante proyecto de Automatización
de Bibliotecas de la Universidad Nacional de San Juan; desarrolló
la Base de Datos KREMA (interface multimedial), la Base de Datos HISTO
para relevamiento de monumentos históricos; sistema de control
remoto para computadoras para consulta a distancia bajo Isis (Sarmiento);
desarrolló también una Base de Datos para la policía
de San Juan: SIPER (sistema de identificación de las personas
a través de huellas digitales); inició y trabajó
en el proyecto BaRBA (Base Referencial para Bibliotecas Automatizadas)
de la Biblioteca de Filosofía (UNSJ); estuvo a cargo de la Base
de Nombres Propios distribuída a todos los Registros Civiles
de la República Argentina. Desarrolló un Soft para Discapacitados
Motores el que llevaría grandes esperanzas a muchas personas
con disfunciones motoras.
Tuvo una destacada actuación profesional en la actividad privada
como consultor informático de empresas.
En el ámbito universitario se destacó en el dictado de
cursos, charlas y conferencias, como así también en el
mantenimiento de sistemas y asesoramiento informático de diferentes
unidades de la Facultad de Filosofía, Humanidades y Artes.
Era Richard un hombre sano, de espíritu amplio, casado hace tan
sólo un año. Su lema fue siempre trabajar, trabajar y
trabajar. Un apasionado de la computación; a tal punto llegó
su entusiasmo y responsabilidad que para que la Facultad tuviese algunas
necesidades básicas cubiertas se hizo llevar una computadora
a la habitación del sanatorio y luego a su lugar de recuperación,
comunicándose vía telefónica todos los días
con la biblioteca.
Muchos fuimos testigos hasta último momento de su vida de que
estuvo interesado en la lectura de los trabajos para las próximas
Jornadas Nacionales sobre Microisis; jornadas en las que siempre participó
con sus ponencias y como miembro del Comité Evaluador.
Fue indicador del desarrollo informático de la Facultad
de Filosofía, Humanidades y Artes de la Universidad Nacional
de San Juan y dejó en sus compañeros de Biblioteca un
cúmulo de conocimientos y recuerdos difíciles de borrar.
Quedan tantas cosas por decir de Richard. Una vida pasa a veces como
un relámpago por la mente de los que estuvimos cerca suyo. Pero
siempre quedará en nuestro recuerdo como un excelente ser humano,
un compañero de bromas en los momentos distensión y un
incansable generador de ideas en su perfil profesional.
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