![]()
La Comisión Nacional de Energía Atómica, Institución que ha cumplido 45 años de existencia, ha dado al país desde su creación varias generaciones de argentinos que han contribuido a engrandecerla, colocándola con su esfuerzo en una posición relevante a nivel mundial en su área. Hoy, CNEA goza de reconocimiento internacional por sus logros.
Entre las aspiraciones de CNEA para contribuir al mejoramiento y la supervivencia de nuestra civilización, está la constante búsqueda para acortar la brecha entre la cultura científica y la humanística. En apoyo de esta idea rectora, es interesante invocar el ejemplo renacentista: no era extraño encontrar personalidades que se destacaban simultáneamente en el arte y en la ciencia. Leonardo Da Vinci, exponente típico de su época, dominaba la anatomía, la escultura, la física, la astronomía, era laudista, también poeta y sublime pintor. Si se observa tanto su obra artística como la científica se "siente" esa exquisita armonía perseguida por el hombre.
Esta extraordinaria unicidad del talento científico y artístico se ha ido perdiendo y, en estos momentos de gran aceleración tecnológica y fragmentación, se hace imposible encontrar al nuevo "Da Vinci". Pero la sociedad está en la búsqueda de ese no sé qué-para mí es la armonía-, ese encuentro mágico entre el método científico y el humanístico, que mas allá de sus metodologías tienen como vectores comunes la investigación, la creatividad y el modo de transmitir el conocimiento.
El Arte y la Ciencia se realimentan mutuamente y además requieren de personal capacitado, continuidad y sobre todas las cosas de la implementación de un "standard" de calidad, como contrarréplica a la propagación de la mediocridad, que es un proceso que se autogenera. El Arte y la Ciencia también comparten la necesidad de una política gubernamental que las proteja con inversiones cotidianas y de largo alcance, generadoras de un crecimiento de la calidad de vida del conjunto de la población.
Por ello, en el deseo de impulsar la vinculación de Ciencia y Arte a través de sus respectivas manifestaciones, la Comisión ha convocado a los artistas plásticos a dar un paso para el acercamiento de ambas disciplinas. La respuesta ha sido generosa y los más destacados exponentes del arte de nuestro país han decidido donar "un hijo suyo" como aporte al inicio del camino a recorrer.
Esta Exposición Permanente del Centro Atómico Constituyentes, instalada en el predio TANDAR nos invita pues a los científicos a deslizar el horizonte de los sentidos y mirar mas allá de nuestras certezas.
Esperamos que esta obra sea continuada con el esfuerzo personal de las dos corrientes a través de conferencias, seminarios, exposiciones u otras manifestaciones que contribuyan a alcanzar la armonía a que aspira el ser humano en la búsqueda eterna de la verdad y la belleza.
| A. J. G. Maroto |
| Buenos Aires, Noviembre de 1996 |
| Home Page Artistas |