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Hagamos un poco de Historia La Actividad Nuclear en la
Argentina se formalizó hace ya más de medio siglo a través del
Decreto Nº 10.936 del 31 de mayo de 1950 dictado por el
Presidente Don Juan Domingo Perón.
Este Decreto mostró una clara visión estratégica expresando
entre otras cosas (textual):
“...que el progreso de…..la energía atómica no puede ser
desconocido por el Estado, en razón de las múltiples
derivaciones de orden público que sus aplicaciones prácticas
determinan o pueden determinar en el porvenir”
“...que la salud pública puede recibir ingentes beneficios
de la correcta aplicación de la radioactividad…..”
“...que la energía atómica puede reemplazar a las formas
corrientes de energía y que ...es conveniente que el Estado tome
las medidas de previsión correspondientes”
“que la República Argentina...puede trabajar en este orden
de cosas ….con elevado sentido de paz en beneficio de la
humanidad”
De esta manera, desde el comienzo, y con decidida proyección al
futuro, el Estado Nacional fijó y enunció con claridad su papel
rector en el programa nuclear argentino y el carácter
estrictamente pacífico del mismo.
Sobre estas premisas, hubo a partir de entonces un
crecimiento muy importante de la actividad nuclear en nuestro
país, basada en la generación masiva de energía
núcleoeléctrica.
Este proceso culminó exitosamente con la construcción y
puesta en marcha por parte de CNEA de las Centrales Nucleares
Atucha I con 357 Megavatios en 1974 y Embalse con 648 Megavatios
en 1984, siendo uno de los países fundadores del actual
Organismo Internacional de Energía Atómica, dependiente de las
Naciones Unidas y con sede en Viena.
Posteriormente, a lo largo de la década del 90, las
decisiones políticas hicieron que la actividad nuclear perdiera
su ímpetu y que la estructura y capacidades del Sector Nuclear
fueran desarticuladas, llegándose a un punto tal que peligró la
existencia de la opción nucleoeléctrica en la Argentina.
A partir de mayo de 2003, cuando asumimos el Gobierno
Nacional con la conducción del Presidente Néstor Kirchner, se
restableció la actividad del Sector Nuclear Argentino hacia el
camino de la recuperación de sus objetivos estratégicos,
retomando decidida y rápidamente los lineamientos del Decreto
10.936, y estableciendo las medidas necesarias y concretas para
la reactivación explícita del Sector.
La decisión del Gobierno Nacional fue el punto inicial de un
proceso clave para la reactivación general de la actividad
nuclear en nuestro país que continuó durante los tres años
siguientes con múltiples acciones concretas.
Hoy, en base a los resultados de esta primera etapa
venimos a establecer el plan estratégico del sector nuclear
argentino para los próximos años.
Los ejes de esta reactivación se basan en dos cuestiones
técnicas primordiales, pragmáticas y de neto contenido
estratégico:
Primero, la generación masiva de energía
nucleoeléctrica
y Segundo, las aplicaciones de la tecnología nuclear a
la salud pública y en la industria.
Hoy Podemos anunciar
El reinicio de la construccion de la
Central Nuclear ATUCHA II, a través de
Nucleoeléctrica Argentina SA con la estrecha colaboración de la
Comisión Nacional de Energía Atómica y de todo el Sector Nuclear
Argentino.
Han recomenzado los trabajos de recuperación de
infraestructura y los de obras civiles e hidráulicas,
primera etapa de los trabajos de construcción, que continuarán
el año próximo con los montajes electromecánicos de la Central.
Este emprendimiento tiene un significado vital para el país
no sólo proveyendo a la generación de energía eléctrica sino
también reactivando todo el espectro científico, tecnológico e
industrial asociado al campo nuclear, generando una fuerte
demanda de recursos humanos altamente especializados.
Esta Central Nuclear de gran magnitud, iniciada hace ya 26 años,
y que tan útil sería hoy al sistema eléctrico de la República,
aún permanece inconclusa.
Para resolver esta situación el Gobierno del Presidente
Néstor Kirchner ha tomado la decisión de terminarla lo antes
posible.
NUCLEOELECTRICA ARGENTINA está ahora facultada para finalizar
las obras y realizar la puesta en marcha de ATUCHA II. Planeamos
lograr este objetivo en el segundo semestre del año 2010, donde
podremos contar con 745 MW adicionales de potencia y energía
asociada con una inversión estimada de 1.800 millones de pesos.
El cronograma de las obras de Atucha II comprende una primera
Fase para el Relanzamiento del Proyecto, una segunda Fase
para las actividades de Construcción y Montaje y una tercera
Fase para la puesta en marcha de la Central.
En todas estas actividades se dará la máxima intervención
posible a los contratistas y proveedores locales, y durante el
período de máxima actividad generará aproximadamente 4 mil
puestos de trabajo.
Asimismo, se están incorporando al Proyecto Atucha II
profesionales y técnicos especializados de NUCLEOELECTRICA
ARGENTINA y de la COMISION NACIONAL DE ENERGIA ATOMICA a través
del Convenio recién firmado entre estos dos organismos. Se
están recuperando además experimentados especialistas que
debieron alejarse del sector ante la falta de oportunidades.
También se están formando jóvenes técnicos y profesionales
mediante acuerdos con Universidades e Institutos especializados.
En esta ultima actividad la CNEA juega un papel relevante,
siendo en ese sentido un actor científico-tecnológico
imprescindible en los dos proyectos nucleoeléctricos
emblemáticos de nuestro país que son la Puesta en Marcha de
Atucha II y la Extensión de Vida de la Central Nuclear de
Embalse.
Continuando con los hechos significantes ligados a la
construcción de Atucha II se destacan:
La puesta en marcha de la Planta de
producción de Agua Pesada ubicada en la Provincia de
Neuquén, la cual suministrará a Atucha II 600 toneladas de agua
pesada en el lapso de los próximos tres años
Los convenios entre CNEA y NASA que
se suscriben hoy para la recuperación de capacidades
tecnológicas en función de las necesidades de Atucha II y para
la ingeniería de diseño y supervisión de procesos de los
elementos combustibles de Atucha II .
Los contratos para la reanudación de las obras civiles de
Atucha II que se refrendan en este Acto.
Respecto a los acuerdos científicos y tecnológicos
necesarios para el proceso de construcción y puesta en marcha de
Atucha II, se han logrado acuerdos con el diseñador
original y otros organismos y empresas especializados en diseño
y construcción de centrales nucleares.
Con el Organismo Internacional de Energía Atómica, se
ha suscripto y puesto en vigencia recientemente un importante
acuerdo destinado al intercambio de experiencia y la provisión
de cooperación técnica para el manejo del Proyecto.
Con Atomic Energy of Canada Limited (AECL) se ha
firmado en mayo de este año un importante acuerdo global, al que
haré referencia más adelante, que incluye en uno de sus
capítulos la posibilidad de brindar servicios técnicos para
Atucha II.
Ademas los proyectos de Extensión
de vida de la Central Embalse y la Cuarta Central Nuclear
Son esenciales para asegurar el futuro energético de la
Argentina y el Gobierno Nacional los ha incluido en su plan
estratégico para el sector nuclear.
Como dije antes, recientemente se ha firmado un acuerdo
global tripartito entre NASA, CNEA y AECL (Canadá) que incluye
la Extensión de la Vida Útil de la Central Nuclear de Embalse y
los estudios de factibilidad para una Cuarta Central Nuclear,
como primer paso del amplio programa de actividades que han de
desarrollar NASA y CNEA para la concreción de ambos proyectos.
En suma, sobre estas bases la CNEA trabaja para consolidar su
actuación en áreas claves de la actividad nuclear y sus
proyecciones a largo plazo, recuperando su posición como
institución madre del Sector Nuclear Argentino y su reinserción
y presencia internacional en el campo nuclear.
Es necesario puntualizar que en el futuro sólo aquellos
Estados capaces de desarrollar tecnología nuclear podrán usarla
convenientemente para satisfacer sus necesidades energéticas
como así también influir en las políticas mundiales en este tema
de tan alta sensibilidad.
El relanzamiento de la actividad nuclear a nivel mundial
constituye un desafío y al mismo tiempo una ventana de
oportunidades para la Argentina. Nuestra competitividad en este
marco esta claramente probada, a través de múltiples
exportaciones y la reciente construcción para Australia del
Reactor encargado por ANSTO, construído por INVAP con el apoyo
de la CNEA.
Asimismo, para que el proceso bilateral con el Brasil en el
área nuclear tenga profundidad y sentido estratégico resulta
indispensable que Argentina reestablezca sus capacidades en
ciertas áreas tecnológicas tales como la del Enriquecimiento de
Uranio.
A tal fin, se ha decidido reanudar
las actividades de Enriquecimiento en el Complejo Tecnológico
Pilcaniyeu, consolidando la tecnología originalmente usada en
los años ´80 y evaluando la posibilidad de aplicar nuevas
tecnologías innovativas.
Esto no sólo nos reposiciona en el grupo de naciones
poseedoras de tecnologías de Enriquecimiento de Uranio sino
también que nos permite prever el uso de elementos combustibles
con uranio nacional levemente enriquecido para nuestros
reactores nucleares de potencia, siempre dentro del marco
de la estricta adhesión al uso pacifico de la energía nuclear y
cumplimiento de los tratados de no proliferación que la
República Argentina ha suscripto oportunamente.
Recordemos que todo el programa nuclear argentino se
encuentra bajo salvaguardias totales del OIEA, de conformidad
con el Tratado de No Proliferación de Armas Nucleares (TNP) y el
Tratado de Tlatelolco, además de los acuerdos bilaterales
existentes con el Brasil. Así mismo toda exportación nuclear que
realice Argentina requiere como requisito previo que el Estado
receptor haya suscripto los acuerdos de salvaguardia
correspondientes con el OIEA.
En cuanto a desarrollos propios
innovativos en el área de generación eléctrica es de destacar el
proyecto del prototipo del Reactor CAREM de baja potencia,
25 Megavatios, de diseño nacional, que será declarado de interés
nacional.
Este proyecto tiene por primer objetivo finalizar el estudio de
factibilidad e ingeniería básica. Se añade así otro elemento más
a la capacidad y diversidad tecnológica de la Argentina en el
área nuclear, importante para respaldar el desarrollo nacional,
como así también para competir y sostener internacionalmente
nuestra industria nuclear.
La decisión de contar con generación nucleoeléctrica implica
también la necesidad de impulsar la Minería del Uranio en
nuestro país tal que permita la prospección en todo el
ámbito del territorio nacional y la constitución de una
reserva estratégica nacional de este mineral, a ser
destinada al consumo de nuestras centrales de potencia, actuales
y futuras, de magnitud adecuada a los planes nucleoeléctricos
del país inclusive para intervenir en el mercado internacional y
prepararnos para exportar Uranio con alto valor agregado.
Entre las aplicaciones particularmente relevantes de la
tecnología nuclear se encuentran aquellas relacionadas con la
salud pública.
En ese área, la CNEA mantiene un esquema productivo capaz de
proveer los radioisótopos médicos necesarios, convirtiendo a
la Medicina Nuclear en una de las especialidades médicas donde
la Argentina ocupa un lugar destacado y reconocido en el
concierto internacional.
En concordancia con ello, quiero
anunciar la inauguración hacia fines del 2006 en el ámbito del
Hospital Nacional Roffo, del Centro de Diagnóstico por
Imágenes más moderno de Sudamérica, basado en técnicas nucleares
y dedicado a las áreas de oncología, cardiología y neurología.
Este Centro, que será administrado en forma conjunta por la CNEA
y la FUNDACIÓN ESCUELA DE MEDICINA NUCLEAR, fue construido por
decisión del Poder Ejecutivo con una inversión de 17 millones de
Pesos.
En el mismo se desarrollaran tareas asistenciales de servicio
público, investigación en ciencias médicas y formación de
recursos humanos de excelencia en medicina nuclear.
Por otra parte el Centro llevará adelante tareas de
investigación y desarrollo, y de formación de recursos humanos
especializados, además de producir y abastecer de radioisótopos
al país, todo en el mas alto nivel internacional.
En cuanto a la provisión de
radioisótopos, es relevante destacar que en el día de la fecha
se ha firmado un acuerdo entre CNEA y las empresas BACON y
TECNONUCLEAR por el cual se entregaran radioisótopos en forma
gratuita a varios Hospitales Públicos para el uso en pacientes
de recursos escasos. Son radioisótopos de usos
terapéuticos y paliativos del dolor, producidos por la CNEA en
el Centro Atómico Ezeiza.
En resumen, este Gobierno Nacional lleva adelante la
reactivación del estratégico Sector Nuclear, en la seguridad de
que sus actividades son de carácter estrictamente pacificas,
retomando políticas estratégicas de largo plazo.
Finalmente, no puedo dejar de hacer notar en esta ocasión el
alto grado de colaboración recibido por el Gobierno Nacional por
parte del Sector Nuclear Argentino, que incluye a todos aquellos
que tenazmente, durante muchos años, trabajaron y lucharon para
mantener operativa la opción nuclear en la Argentina.
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