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Proyecto de ley canadiense aborda el tema de los análisis médicos
realizados a partir de sustancia radioactiva
 

Nota publicada en The New York Times, Dic. 07

Toronto (AP). El martes 11 de diciembre de 2007 la Cámara de los Comunes de Canadá aprobó el proyecto de ley de emergencia destinado a hacer a un lado al ente regulador de seguridad tecnológica nuclear para terminar inmediatamente con la escasez de una sustancia radioactiva utilizada en pruebas diagnóstico.

El proyecto de ley permitiría a la Sociedad Ltda. Energía Atómica de Canadá (AECL, por su sigla en inglés) reiniciar inmediatamente el reactor del Chalk River, Ontario, que fue parado la semana pasada. El reactor es, de toda América del Norte, la mayor fuente de isótopos radioactivos que produce tecnecio-99.

Según los cálculos, dicha sustancia se utiliza en –por lo menos– 15 millones de estudios al año en los Estados Unidos, con los que se diagnostican y evalúan una amplia variedad de enfermedades crónicas, entre las que se incluyen cáncer, afecciones cardíacas, enfermedades óseas y hepáticas.

Dichos estudios son fundamentales para orientar los tratamientos que se aplican a los pacientes dado que, a través de los mismos, el médico puede corroborar si un caso de cáncer de mama hizo metástasis y se alojó en el tejido óseo.

El reactor no va a ponerse en funcionamiento sino hasta mediados de junio y la Sociedad Canadiense de Medicina Nuclear estima que la escasez del tecnecio-99 retrasará el tratamiento de 50.000 pacientes canadienses, por cada mes que los servicios se encuentren interrumpidos.

La ley suspendería el rol supervisor de la Comisión de Seguridad Nuclear Canadiense (CNSC, por su sigla en inglés) durante 120 días; el mes pasado, dicho organismo descubrió serios motivos de preocupación en la seguridad técnica del reactor.

“El gobierno tiene un asesoramiento independiente que le indica que no existe motivo de preocupación alguno en el reactor –Harper le dijo al Parlamento el martes a primera hora–. Por el contrario, lo que sabemos fehacientemente es que la intervención constante de la Comisión Canadiense de Seguridad Nuclear, designada por el Partido Liberal, pondrá en peligro la salud, la seguridad y la vida de decenas de miles de canadienses”.

Después de las frenéticas negociaciones que se realizaron puertas adentro del Parlamento, todos los partidos se pusieron de acuerdo en que debían apresurarse a tomar una decisión sobre el proyecto de ley a través de la Cámara de los Comunes de Canadá en el plazo de una tarde. Sin embargo, el martes el proyecto no se sometió a votación.
El proyecto de ley aún debe ser aprobado por el Senado –con mayoría liberal– que va a tratarlo probablemente el mismo miércoles.

El senado de Canadá es altamente poderoso y aprueba, sin hacer una evaluación exhaustiva, la mayoría de las leyes sancionadas por la Cámara de los Comunes. El reactor fue cerrado el 18 de noviembre por mantenimiento. En un principio, estuvo previsto que se abriera cinco días después, pero continuó cerrado para la instalación de equipos de seguridad técnica.

CNSC paró el reactor después de haber descubierto que AECL había estado operándolo durante un año entero sin el sistema de emergencia de suministro de energía que debe estar conectado a dos bombas de enfriamiento.

La parada del reactor detuvo la producción de una sustancia radioactiva llamada molibdeno-99, que es procesada y depositada dentro de recipientes con forma cilíndrica (canisters) que se venden a hospitales grandes y farmacias especializadas. Por medio de un proceso especial, de dichos cilindros se obtiene tecnecio-99, sustancia que está entonces preparada para ser utilizada en los estudios médicos.

A medida que el suministro de tecnecio de cada cilindro se va consumiendo, los cilindros deben ser reemplazados periódicamente. Es entonces cuando se ve el efecto negativo de haber detenido el funcionamiento del reactor. Las empresas que fabrican estos cilindros comentan que están trabajando con otros proveedores de molibdeno en Europa y Sudáfrica para intentar mitigar la escasez.

El director general de CNSC Barclay Howden dijo que las principales bombas de enfriamiento del reactor de Chalk River deben funcionar en todo momento, “en cualquier circunstancia, independientemente de que ocurra un terremoto, un incendio, una inundación o un tornado”, dado que estas bombas garantizan que el núcleo no se fusione accidentalmente. “En líneas generales, esta es una mejora clave y, por lo tanto, resulta fundamental para la seguridad nuclear”, dijo en una entrevista el martes.

AECL ha propuesto un arreglo provisorio, en el que una bomba estuviera conectada al suministro energético de emergencia. Howden dijo que CNSC espera recibir un plan detallado antes de proceder a evaluar la propuesta.

 

 

CNEA: Enero 15, 2008