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Señor Presidente, distinguidos delegados:
Es un honor para mí representar a mi país en esta Conferencia
Internacional sobre el Acceso a la Energía Nuclear Civil.
Quisiera agradecer la hospitalidad del Gobierno de la República
Francesa, por la excelente organización y la cálida bienvenida que
hemos recibido en vuestro país.
La presente convocatoria tiene lugar en un contexto de rápida y
profunda mutación en el campo de la oferta energética mundial. La
delicada problemática que plantean los distintos desafíos
ambientales, unida a la volatilidad de los precios de los recursos
energéticos que liberan carbono y su rápido agotamiento, son todos
fenómenos actuales que están provocando una acelerada
reconsideración por parte de algunos países respecto a la situación
relativa que ocuparía la energía nuclear en las matrices energéticas
nacionales.
Coincidimos plenamente con lo expresado por el Presidente Sarkozy en
“que la utilización de la energía nuclear con fines pacíficos no
debe reservarse a un pequeño número de Estados poseedores de la
tecnología”.
La Argentina subraya la importancia de que la expansión de la
Energía Nuclear se desarrolle de una manera sustentable, segura y en
el marco de las garantías del régimen de no proliferación. Creemos,
además, que para ser segura, la actividad llevada adelante por la
industria nuclear debe ser controlada y regulada por un sistema
regulatorio nacional independiente.
Contamos con una amplia trayectoria en el desarrollo nuclear con
fines exclusivamente pacíficos. En 1950 se funda la Comisión
Nacional de Energía Atómica y en 1958 comienza a funcionar el primer
reactor nuclear de investigación, construido por científicos y
técnicos argentinos.
En lo que hace al campo nucleoeléctrico, en 1974 tuvimos el orgullo
de inaugurar la primera central nuclear de potencia (Atucha de 357
MWe) en América Latina. Nuestro plan nuclear fue relanzado en agosto
de 2006. Dentro de este marco, se encuentran en plena ejecución las
tareas para la terminación de la Central Nuclear Atucha II (745 MWe).
El cronograma previsto para los trabajos se está cumpliendo y se
estima su conexión a la red en el año 2011.
Continúan también las tareas relacionadas con la extensión de vida
de la Central Nuclear Embalse (648 MWe), así como las evaluaciones
correspondientes a la construcción de nuevas centrales nucleares en
los próximos años. De igual manera, se ha comenzado la construcción
y el licenciamiento del prototipo del reactor de potencia CAREM, de
diseño nacional. La Argentina cuenta, además, con reactores para la
educación, entrenamiento, investigación y producción de
radioisótopos. Asimismo, cabe destacar la intensificación de las
actividades de enriquecimiento y minería de uranio.
La Argentina ha cooperado por décadas con otras naciones en el
desarrollo de su actividad nuclear. Como consecuencia de ella, ha
instalado en otros países cinco reactores de investigación, plantas
de producción de radioisótopos, fabricación de elementos
combustibles y ha suministrado una muy amplia gama de productos
nucleares. En el contexto de la renovada demanda nuclear actual,
estamos dispuestos a ofrecer nuestra cooperación y productos
nucleares a todas aquellas naciones que lo necesiten, obrando
siempre dentro del marco del desarrollo estrictamente pacífico
garantizado por la normativa internacional en materia de no
proliferación y de acuerdo a las directrices del Grupo de
Proveedores Nucleares, del cual somos miembros.
Ahora bien, el uso de la energía nuclear reviste una naturaleza dual
y por lo tanto el cumplimiento de las normas que garantizan la
seguridad de dicho uso conlleva una importancia trascendente. La
cooperación y el comercio internacionales sólo pueden llevarse a
cabo respetando estrictamente las normas internacionales y
nacionales tendientes a garantizar el uso no proliferante de la
tecnología nuclear.
El Tratado de No Proliferación Nuclear, del que la Argentina es
Parte reconoce el derecho a la utilización pacífica de la energía
nuclear bajo la condición de la renuncia al desarrollo de armas
nucleares por parte de los países que a la fecha de su adopción no
habían desarrollado tales armas.
La aplicación plena del Artículo IV de este Tratado, que incluye el
derecho al dominio completo del ciclo de combustible nuclear y
también el derecho al comercio de los productos nucleares -mediando
el cumplimiento de las correspondientes salvaguardias y las
garantías de seguridad- es clave para la cooperación y el comercio
internacionales.
En consonancia con esta posición, la Argentina reafirma que no se
debe limitar ni reinterpretar el derecho inalienable de los Estados
al desarrollo científico y tecnológico para usos pacíficos, tal como
se refleja en el tratado de No Proliferación Nuclear.
Paralelamente, asignamos especial importancia al multilateralismo y
hemos apoyado históricamente las actividades del OIEA, foro
establecido por la comunidad internacional en lo que respecta a la
promoción de la energía nuclear, la cooperación internacional, la
seguridad y las salvaguardias en este campo.
La Argentina ha desarrollado una línea tecnológica de Reactores de
Potencia en base al Uranio Natural y Agua Pesada que hace a nuestra
seguridad de suministro. Asimismo, hemos empezado a diversificar
nuestros desarrollos a Reactores de agua liviana y bajo
enriquecimiento de uranio, sin por ello resignar la continuidad de
la línea tecnológica inicial.
La Argentina recibe con beneplácito la convocatoria a esta
Conferencia y la criteriosa selección de temas que con seguridad
propiciarán un debate constructivo y un fructífero intercambio de
experiencias. Apreciamos especialmente, como dijo el Presidente
Sarkozy, que se aborden cuestiones tales como el financiamiento de
los proyectos nucleares.
Puntualmente en este tema, mi Gobierno está proponiendo en su
planificación energética la incorporación de 7000 MWe en centrales
eléctricas de base para los próximos 20 años, de las cuales una gran
parte de ellas serán de origen nuclear.
Es oportuno mencionar que, toda instalación nuclear exige una
capacidad económica para su construcción, su funcionamiento, manejo
de los residuos y posterior desmantelamiento. La disponibilidad de
los recursos financieros en forma adecuada y segura es uno de los
puntos cruciales que afectan, por su magnitud, la implementación de
los proyectos nucleares, particularmente en los países en
desarrollo.
El financiamiento debe estar asegurado, pensado en el largo plazo y
a tasas de interés razonables. Para ello, entendemos que debería
cambiar la percepción de los organismos multilaterales de crédito
respecto del riesgo financiero de los proyectos nucleares.
Queremos compartir que la Argentina ha comenzado una experiencia
importante en este camino. La Corporación Andina de Fomento ha
aceptado el desafío de financiar nuestro Proyecto de Extender la
Vida Útil de la Central Nuclear de Embalse. Este hecho marca un giro
positivo en la evaluación de este tipo de iniciativas nucleares por
parte de un organismo multilateral de crédito y entendemos que es
liminar.
Asimismo, valoramos el tratamiento de otro tema clave en este
contexto de Renacimiento nuclear tal como lo representan los retos
en el campo de formación de Recursos Humanos. Para nosotros resulta
estratégico fomentar la cooperación en este ámbito, tanto en el
plano bilateral como multilateral.
Desde hace más de cincuenta años, a través de nuestras
instituciones, contribuimos con la formación y el entrenamiento de
expertos en el área nuclear provenientes de diferentes países.
Paralelamente, promovemos el intercambio de experiencias de nuestros
profesionales con sus pares del mundo.
Finalmente, la Argentina agradece al Presidente de la República
Francesa la iniciativa de esta reunión, y la oportunidad de
reflexionar sobre la alternativa que representa la energía nuclear
para enfrentar los desafíos que implica acceder a una energía
limpia, segura, confiable y sustentable.
Muchas Gracias.
CNEA:
Marzo 8, 2010
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